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lunes, 6 de septiembre de 2010

Carta de Silvio Rodríguez al diario El País, que no fue publicada

Sr. Director de El País:

Le remito un breve artículo de opinión que se suma al debate sobre la llamada plataforma para democratizar a Cuba, en el que han intervenido los escritores Arturo Arango y Rosa Montero. Mi intención es que lo publique, si lo tiene a bien.

Muchas gracias por su atención.
Cordialmente,
Silvio Rodríguez Domínguez,
trovador cubano

* Según él comentó a Cubadebate,: “hoy por la mañana recibí la siguiente respuesta de El País: ‘Recibido. Un saludo’ y después un machón oficial que dice que están en su derecho cambiar y reducir los artículos no solicitados, etc, etc. Yo creo que hice bien en darle otro camino”. Y aquí está.

Un grupo de artistas y escritores españoles ha lanzado una plataforma para democratizar a Cuba. Y cuando un cubano opina diferente, decretan que sus argumentos son cortinas de humo de la dictadura que padece y lo comparan con los franquistas. Pero los dioses parecen haberles castigado. Porque, precisamente por haberse atrevido a investigar los crímenes del franquismo, el Consejo General del Poder Judicial acaba de suspender al juez Baltasar Garzón de la Audiencia Nacional de España. Esta sentencia es un golpe durísimo a una democracia desde la que se pretende juzgar o mandar a juzgar los supuestos defectos ajenos, pero ojo con quien toque a los propios.

El veto a Garzón, considerado un héroe, ocurre en el mismo país que hace pocos años dio al mundo una verdadera lección de democracia, al votar contra el partido gobernante que los metió en una guerra injusta, haciendo oídos sordos a enormes manifestaciones populares. Personalmente no me explico cómo estas personalidades han llegado a la conclusión de que la política hacia Cuba debe ser la del aislamiento y el bloqueo. Es como si desconocieran que hace medio siglo esa misma política no ha logrado mover ni un milímetro la determinación de la mayoría de los cubanos.

Por otra parte, los cubanos también queremos cambios, pero consensuados por nosotros. Esas transformaciones ocurrirán más temprano o más tarde y la única política capaz de acelerarlas es el fin del bloqueo. Todo lo que se nos haga con asedio y presiones no podremos considerarlo a nuestro favor, sino como un insulto a nuestra autodeterminación, una injerencia inadmisible en nuestras vidas. Tantas agresiones y amenazas nos han enseñado que la supervivencia pasa por una sociedad orgánica, íntegra, indivisible. Así hemos salido airosos de embates artificiales y naturales. Pero sabemos que somos el resultado de un apremio, por vivir acosados. No creemos en un gobierno centralizado para siempre. Más bien solemos verlo como un concepto de emergencia, un mal necesario que el camino de la emancipación nacional nos ha impuesto para sobrevivir. El fin del bloqueo nos despejará profundamente, creando condiciones para que avancemos también en el concepto democrático. Subrayo que no quiero decir que sólo sin el bloqueo seremos más democráticos, sino que estoy seguro de que así lo conseguiremos más pronto.
La flamante plataforma propone aislar aún más a Cuba y agravar nuestra ya precaria economía. Pretende convencer al mundo de que la asfixia resolverá nuestros problemas. Su hipotético éxito significaría mucho más sufrimiento para nuestro pueblo, que lleva medio siglo enfrentando todo tipo de dificultades. Nuestra larga experiencia en “propuestas” foráneas nos dice que esta acción no es más que un nuevo artilugio para obligarnos a hacer lo que otros consideran que debemos hacer. Partiendo de que se trata de personas bien intencionadas, no sé cómo no entienden la ofensa de pretender que nos volvamos como ellos, con las reservas que despiertan esas democracias de banqueros ladrones y ejércitos ocupantes. Para colmo, cuando respondemos que no estamos de acuerdo, pretenden negarnos el derecho a que se nos escuche, porque todo lo que no razone como ellos -dicen- viene contaminado de dictadura.

Capitaneados por un gran escritor peruano con un largo historial reaccionario, ciertos intelectuales españoles han decidido gastar más horas elucubrando cómo hacernos daño que investigando hasta qué punto viven en una democracia. Algunos parecen más preocupados por Orlando Zapata -un hombre que tuvo el valor de escoger su propia muerte y enfrentarla-, que de los más de cien mil españoles asesinados en la era de Franco. Es triste ver lo poco que les interesa profundizar en la realidad cubana, cuando sus conclusiones son las mismas que las de los peores enemigos de nuestra dignidad. Por eso acabo admitiendo que esta página efectivamente es una cortina, no de humo pero sí de albahaca, contra la fetidez de su pretendida salvación.

Silvio Rodríguez Domínguez,
La Habana, 15 de mayo, 2010
http://produccionesutopia.blogspot.com/2010/05/carta-del-silvio-rodriguez-al-diaro-el.html?spref=fb

miércoles, 14 de julio de 2010

Contradicciones cubanas, por Pascual Serrano

Contradicciones cubanas


El País presenta el 8 de junio un amplio reportaje titulado “Las caras de la maternidad”, donde recorre nueve países para contar cómo otras tantas mujeres “relatan cómo se vive la experiencia de dar a luz y criar a un hijo”. El caso cubano lo presenta así:

“Judith Carreño Viera es un ejemplo de las contradicciones que viven las madres en la isla: disfrutan de una atención sanitaria de alto nivel, con vacunas gratuitas y obligatorias, alimentos subvencionados, pero un simple paquete de pañales alcanza precios prohibitivos”

Por supuesto, el diario no hace referencia al bloqueo estadounidense que explicaría el precio de los pañales en una isla que no puede producir todo lo que consume. Lo que el diario llama “ejemplo de contradicciones” y no conquistas o derechos sociales descubrimos cuando pinchamos en el texto y vamos a la noticia que consiste en que la niña del ejemplo, de tres años, “ha sido vacunada contra 13 enfermedades, no ha de pagar nada cuando va al médico y recibe una cuota de arroz, frijoles, azúcar y otros productos racionados a precios subsidiados, como cualquier cubano. También tiene asegurada la leche hasta los siete años a un precio simbólico”. Además, “las madres tienen derecho a un año de licencia por maternidad con una garantía salarial de entre el 70% y el 100%”. Curiosamente la española entrevistada cuenta que “tuvo problemas en su trabajo por pedir una reducción de jornada para poder seguir dando el pecho a su bebé” y debe pagar 280 euros al mes para una guardería. Eso sí, en España no hay “contradicciones”.

http://www.pascualserrano.net/noticias/contradicciones-cubanas

sábado, 3 de abril de 2010

El presidente de Israel entrevista al director de El País, por Pascual Serrano

Rebelión. 03/04/2010

Ser director de El País tiene que hacerle a uno considerarse muy importante. Tanto como para entrevistar al presidente de un país y Premio Nobel y publicar más palabras tuyas que del entrevistado. Sucedió el 14 de marzo. Javier Moreno entrevista a Simón Peres, presidente de Israel y Premio Nobel de la Paz. Cuatro páginas del periódico. Me dediqué a marcar con bolígrafo los fragmentos que correspondían a cada uno de ellos, en todas las páginas hay más palabras del entrevistador que del entrevistado. En la primera de ellas, por ejemplo, del total de 196 líneas, 168 proceden del periodista y sólo 28 de Simón Peres. También me tomé la molestia de observar del total del texto de la entrevista cuantos caracteres correspondían a palabras del entrevistado y cuántos al entrevistador: El total eran 26.057 caracteres, de ellos 9.875 corresponden al presidente de Israel y 16.182 al director de El País.

Además es confuso diferenciarlo, tuve que recurrir a la versión en pdf. Por lo que no se puede saber si el objetivo era lucirse el periodista más que el entrevistado o lograr que las opiniones del redactor puedan parecer que corresponden al presidente de Israel. En cualquier caso la sintonía es absoluta. Comienza ya en la introducción que ocupa más de 130 líneas, más de dos terceras partes de la primera página. Todo un empalago hacia Simón Peres. Incluso describe el lugar como “un despacho cuajado de libros”, como si el periodista estuviese acostumbrado a ver otras cosas en los despachos de los presidentes. Hace también referencia a la “construcción de nuevas viviendas para israelíes en la parte árabe de la ciudad”, obviando el término palestino, que sustituye por árabe.

Así de delicado cuenta que no le permiten continuar cuando termina el tiempo:

“sólo su complicada agenda le impide prolongar la charla más allá del tiempo acordado, así como retomarla por la tarde como inicialmente me propone. Sus ayudantes, respetuosos pero firmes, se lo impiden”.

El periodista justifica ya un ataque de Israel a Irán:

“un ataque preventivo de sus fuerzas armadas (se refiere a las israelíes) (que) acabe con el programa nuclear iraní”.

Antes de que Peres comience a criticar al presidente iraní, empieza el periodista:

“El presidente iraní amenaza ritualmente con borrar Israel del mapa, lo que comprensiblemente evoca las peores memorias del Holocausto, y ha convertido Irán en el problema número uno del Estado judío, por encima de cualquier otra consideración o circunstancia”.

Pero no es lo mismo no desear la existencia del Estado de Israel que asesinar a millones de judíos. Si le preguntasen al presidente iraní si está de acuerdo con que el Estado de Israel se ubique en Europa seguro que diría que sí.

El entrevistador se permite párrafos como éstos, antes incluso de que el presidente de Israel abra la boca:

“Pocos creen en Israel que las sanciones que Estados Unidos pueda pactar en las Naciones Unidas sirvan a su objetivo final: impedir que el régimen iraní ingrese en el club de las potencias atómicas. Y menos aún confían en que Obama actúe por la fuerza si las sanciones acordadas (caso de que se acuerde algo razonablemente disuasorio) fallan. Consecuencia de todo ello es que la región entera se está desestabilizando a velocidad de vértigo y nuevas y peligrosas fracturas emergen con más rapidez de lo que resulta posible taponar”.

De la propia cosecha del periodista leemos afirmaciones de este tipo:

“Los países árabes de Oriente Próximo han convivido durante décadas con la convicción de que Israel dispone de un arsenal atómico. Y sin embargo, esas mismas naciones no se resignan ahora a aceptar una bomba atómica chií. Egipto, Arabia Saudí, Jordania: nadie quiere ver cómo Teherán logra el arma nuclear”.

Éste es un ejemplo de cómo plantea una pregunta:

“Todos esos países árabes, sin embargo, temen a Teherán, un régimen revolucionario dentro de sus fronteras, y fuera de ellas. La mera posibilidad de que el régimen de los ayatolás construya una bomba atómica les causa escalofríos por su capacidad de influencia no sólo en organizaciones (Hezbolá, Hamás) percibidas como una amenaza a su estabilidad, sino también en el corazón y las voluntades de millones de ciudadanos islamistas (moderados o no) que desconfían tanto de sus Gobiernos como éstos de ellos. ¿Qué sucede si, de todas formas, Irán construye una bomba atómica?”

Sigue con sus afirmaciones:

“Hay algo más que indicios de que Israel no está solo en esa guerra, sino que dispone de cierto grado de colaboración por parte de varios países árabes que consideran que el islamismo radical amenaza la estabilidad de sus regímenes tanto o más que al Estado de Israel”.

No hace falta que Peres opine o exponga su visión de Hamás, ya lo hace el periodista

“El constante ascenso de Hamás desde su fundación en 1987, su influencia creciente (especialmente desde que se hiciera con el control de Gaza en 2007), los sucesivos ataques terroristas contra Israel, tanto suicidas como mediante misiles, y su lucha a muerte con los palestinos de Fatah no han hecho más que complicar aún más el ya de por sí enrevesado tablero de Oriente Próximo”.

El periodista hace piña con el líder israelí:

“Peres sostiene que convertir Irán en un problema exclusivamente israelí, del que la comunidad internacional pueda desentenderse llegado el momento del enfrentamiento abierto, constituiría un error, y en ello coincide al milímetro con todas las opiniones que he podido recabar estos días en Israel, tanto de altos responsables del Gobierno como de la oposición, como si de repente la sociedad israelí al completo comprendiese que, en el momento supremo de la verdad, cuando llegue el cara a cara definitivo con Teherán, el mundo ha de sentirse comprometido con su destino”.

El periodista le ayuda a proponer una agresión a Irán:

“¿Y si todo eso fracasa, se puede descartar un ataque preventivo de Israel?”

El surrealismo llega cuando llega el momento en que Peres termina preguntando, y el propio periodista debe aclarárselo al lector:

“- ¿Por qué resulta tan difícil hacer las paces con los palestinos?

No soy yo quien hace la pregunta, sino el propio Peres. Y la genuina y hasta honesta sorpresa que parece encerrar la mera formulación de este interrogante mide con precisión la descomunal distancia que separa a israelíes y palestinos pese a todos los cambios que se están produciendo en los últimos meses. Peres no se ha preguntado por qué resulta tan difícil hacer las paces con los israelíes. O por qué resulta tan difícil que israelíes y palestinos hagan las paces. Se pregunta, pese a toda la experiencia de sus casi 90 años, por qué resulta tan difícil hacer la paz con los otros, la pregunta eterna de todo conflicto desde que se inventaron los conflictos”.

La pregunta de Peres es seguida de ¡107! líneas de texto del entrevistador.

El periodista lo ha conseguido. El Premio Nobel de la Paz hace las preguntas y el director de El País las responde.

Posteriormente, Javier Moreno plantea de la siguiente forma la confrontación entre Israel y Gaza en diciembre de 2008, así deja claro quién comenzó el conflicto y aterrorizó, y quién vio agotada su paciencia:

“Los ataques suicidas que aterrorizaron a la ciudadanía israelí, primero, y la utilización del territorio como base para lanzar miles de cohetes sobre ciudades, kibutzim, campos de cultivo y aparcamientos agotaron la paciencia de los sucesivos gobiernos israelíes y llevaron al Ejército a lanzar una operación en Gaza que durante tres semanas en el invierno de 2008-2009 causó centenares de muertos, mujeres y niños incluidos, destruyó escuelas, hospitales y numerosas instalaciones civiles”.

Las cifras oficiales de muertos palestinos fueron 1.400, o sea catorce cientos. En cambio el periodista sí habla de miles de cohetes palestinos.

Para exponer la situación que atraviesa Israel el entrevistador se pregunta esto:

“¿Cuánto tiempo puede un país vivir en guerra sin arruinar su democracia? ¿Cuánto tiempo puede una sociedad sufrir los embates del terrorismo más cruel sin ver cómo se tambalea su estatura moral?”

Los palestinos son los que ejecutan el “terrorismo más cruel” y los israelíes los que lo sufren desde su “estatura moral”. No necesita el presidente israelí justificar nada, ya lo hace el director de El País.

Viendo el estilo del director del periódico ya podemos comprender el periódico que termina apareciendo todos los días.

http://www.pascualserrano.net/noticias/el-presidente-de-israel-entrevista-al-director-de-el-pais

domingo, 17 de enero de 2010

El País oculta 344 sanitarios cubanos en Haití, por Pascual Serrano

Pascual Serrano/Rebelión. 15/01/2010

El diario El País de ayer 15 de enero, en la página 3 de su edición de papel, adjuntaba a su crónica sobre el terremoto de Haití un cuadro titulado “Ayuda financiera y equipos de asistencia” donde, se detallaba la ayuda de 23 países más la ONU. En él se observa que el país que más personal sanitario tiene en Haití es Perú con 250 personas, seguido de Francia con 85.

Observamos que El País no incluye a Cuba entre los países que están ayudando a Haití. Por eso es bueno contar que los primeros en ofrecer asistencia sanitaria fueron “los 344 médicos y paramédicos cubanos que desde hace doce años colaboran en la paupérrima isla caribeña”. El Gobierno cubano “envió otros 30 especialistas con material de emergencia tras el terremoto. (…) En Puerto Príncipe, se encontraban 152 facultativos en el momento del terremoto. Su primera reacción fue levantar dos hospitales de campaña en su residencia porque el edificio donde trabajaban se derrumbó”.

Los datos los ofreció el corresponsal del grupo Vocento M. L. de Guereño, y se publicaron también el 15 de enero en periódicos regionales españoles como El Diario Montañés.

La información la confirmó a un servidor el Ministerio de Relaciones de Cuba, quien añadió que sus facultativos están prestando atención en 6 centros sanitarios y la noche del día 14 llevaban atendidos a dos mil pacientes y realizadas 111 operaciones quirúrgicas.

Pero para El País, que sí cita por ejemplo dos profesionales turcos y dos rusos, los 344 sanitarios cubanos no están en Haití.

http://www.pascualserrano.net/noticias/el-pais-oculta-344-sanitarios-cubanos-en-haiti

jueves, 1 de octubre de 2009

El Intermedio rectifica información sobre Venezuela tras noticia aparecida en TerceraInformación


Ayer en El Intermedio se retractaron de la información que dieron sobre Chávez.
España Gonzalo Sánchez - TerceraInformación 01-10-2009

El pasado lunes, en el programa que dirige Wyoming, El Intermedio, la presentadora Beatriz Montañez comunicó a sus espectadores, basándose en una noticia de El País, que Chávez había prohibido Padre de Familia y Los Simpson.

TerceraInformación respondió desde su página web demostrando la falsedad de esas acusaciones. Para ello se indagó en las webs de esas cadenas, comprobando que no existía tal prohibición. Para confirmarlo TerceraInformación contactó con varios ciudadanos venezolanos que nos aseguraron que era posible ver esas series en esos canales (FX y Televén).

En base a nuestras informaciones, El Intermedio se retractó ayer de sus declaraciones mediante las palabras de Beatriz Montañez y de el Gran Wyoming. Hoy en día donde el periodismo de información casi ha desparecido en favor de la creación de opinión, retractarse es un acto de ética periodística a tener muy en cuenta. Por ello TerceraInformación reconoce el buen hacer de la periodista Beatriz Montañez y de Wyoming, pero les recomienda humildemente que comprueben la veracidad de sus informaciones, sobre todo cuando éstas vengan de medios como El País.

La rectificación del programa de La Sexta, es un ejemplo de ética periodística que deberían tener en cuenta periódicos como El Pais, el mayor agraviado en la rectificación, donde su credibilidad en la información sobre Venezuela cada vez está más en serias dudas. Esperemos que la rectificación del programa de Wyoming no haya tenido esto último como motivo.

http://tercerainformacion.es/spip.php?article10300


Mi comentario:

Esto les pasa a Wymonig y a sus chicas por fiarse de la "información" que perpetran los socios de Carlos Andrés y Gustavo Cisneros (sí, el de la reprivatización de Galerías Preciados).

De todas maneras, el Sr.Urbaneja y otros popes de la Asociación de la Prensa, quienes hace unos meses criticaron a Wyoming por el vacile a los trabucaires de Intereconomía, podrían tomar ejemplo de la rectificación de El Intermedio, y ponerla como ejemplo a sus siniestros asociadios de falsimedia.

sábado, 19 de septiembre de 2009

"PRISA, de Caracas a Moncloa", del Blog de Hugo Martínez Abarca

Como último recurso, en esta columna se podría criticar la línea editorial del propio periódico, con TDT o sin TDT. Por desgracia, resulta inviable. Porque el columnista comparte, en el caso que nos ocupa, la línea editorial.

Enric González, Culpables


Enric González, una de las personas más independientes que se pueden encontrar en El País, dice que comparte la línea editorial del grupo PRISA sobre la TDT. Es perfectamente legítimo. Yo no tengo postura sobre la TDT de pago: no es mi negociado, no tengo ni idea. Pero aunque la tuviera admitiría otras en contra, cómo no, si son honestas y razonadas.

El problema no es lo que opina el grupo PRISA sobre la TDT, aunque en un mundo ideal, un medio de comunicación debería confesar a sus lectores que tiene intereses en el asunto y que por tanto no va a ofrecer línea editorial ya que ésta no podría ser independiente. Ese mundo y el real no tienen nada que ver, así que, asumamos que PRISA (o cualquiera) pueda estar en contra de cómo ha gestionado el Gobierno el asunto de la TDT de pago (IU ha votado en contra, así que por aquí deberíamos estar de acuerdo con la línea editorial de El País, ¿no?).

El problema no es que PRISA esté en contra de la TDT de pago, siquiera por estar interesada en el asunto. El problema es que condicione siempre toda su línea editorial a los intereses de la empresa. Los medios de PRISA no criticaron la política económica del gobierno hasta que éste aprobó la existencia de TDT de pago por Decreto-Ley. Aprueban o desaprueban la reelección de presidentes en América Latina siempre coincidiendo con si se respetan o no los intereses económicos del grupo.

Uno puede criticar a Chávez, ¿cómo no? O criticar la política económica del gobierno. O pensar que Miguel Sebastián es un zoquete. El problema no es qué opine el grupo PRISA sino que cada vez es más evidente que demasiadas de sus opiniones no vienen dictadas por el análisis de cada asunto, sino por unos intereses empresariales a cuyo servicio se pone la línea editorial de sus medios.

Cuando se llega a este extremo de obscenidad se ha dejado de ser un medio de comunicación para ser simplemente el instrumento de chantaje económico al poder político. ¿Quieres que PRISA apoye tus violaciones de derechos humanos? Concédele un canal de televisión en el país que gobiernes. ¿No quieres que PRISA te llame dictador? Pues no retires el monopolio de los libros educativos a Santillana. (Cuando me enteré del voto en contra de IU, me pregunté si Público abandonaría su habitual amabilidad hacia IU: intuyo que no, pero sólo es una intuición).

AEste medio día han sido sonrojantes los diez minutos que dedicaron en el informativo de la SER a humillar a Miguel Sebastián por no someterse a los dictados de PRISA. Al oírlo, lo único que sentí fue una leve (levísima) simpatía por Sebastián y mucha lástima por el prestigio hecho girones de la periodista que aceptaba firmar el encargo.

El problema no es la línea editorial, compartible o no, de tal o cual fenómeno. El problema del grupo PRISA es la absoluta desconfianza que se ha labrado: uno lee los editoriales de El País pensando qué intereses habrá detrás incluso cuando coincide con ellos. Con Enric González discrepo muchísimas veces. Pero se cree lo que escribe, porque muchas veces escribe cosas que le son muy incómodas, como darle la razón a su empresa. Enric González ha llegado a la misma conclusión que su empresa en el asunto de la TDT de pago, pero por caminos totalmente distintos.

http://blogs.tercerainformacion.es/iiirepublica/archives/2900

lunes, 31 de agosto de 2009

El periódico El País miente sobre Venezuela, TerceraInformación, hoy

El diario no puede ocultar los intereses que sus dueños tienen en Venezuela
Gonzalo Sánchez - TerceraInformación | 31-08-2009

Desde hace algunos años, el periódico El País, anteriormente considerado de izquierda, se posiciona junto con la derecha en sus informaciones sobre los gobiernos progresistas de América Latina.

Los intereses que los gobiernos de izquierda a los que El País suele atacar tienen al pueblo como beneficiario y no a las empresas que conforman el emporio del Grupo PRISA. Las nacionalizaciones de los recursos naturales, el retiro de los libros de la Editorial Santillana de la educación pública, las concesiones de licencias de medios de comunicación al pueblo y no a sus empresas o el incremento de derechos laborales que ha favorecido un beneficio menor a las compañías en favor de los trabajadores, ha propiciado que desde las hojas de El País se ataque visceralmente, y hasta personalmente, a quienes dirigen esos gobiernos.

El rotativo español ha cosechado debido a esta actuación varias denuncias y ha sido acusado de no respetar el derecho a réplica de sus lectores, llegando incluso a rechazar en varias ocasiones publicar las cartas que la embajada de Venezuela en España le ha hecho llegar.

Ayer, El País volvió a tergiversar. Esta vez manipularon las declaraciones de la Fiscal General venezolana, Luisa Ortega, para finalmente acabar acusando al Gobierno de Venezuela de prohibir las manifestaciones en su contra.

Según el titular de El País “Protestar en Venezuela será delito” ya que “La fiscalía procesará a los ciudadanos que se manifiesten contra el Gobierno”.

Estas aseveraciones las sustenta el periódico en unas declaraciones de Luisa Ortega, Fiscal General de Venezuela. Según El País, «la fiscal general venezolana, Luisa Ortega, ha anunciado que abrirá procesos contra todos aquellos ciudadanos que "por cualquier motivo marchan" y que, en su opinión, sólo buscan "desestabilizar al Gobierno constitucionalmente electo". "Yo quisiera que aquellas personas que se alzan en actitud hostil contra el Gobierno legítimamente constituido, sepan cuáles son las consecuencias", dijo Ortega, mientras moderaba su programa de radio En sintonía con el Ministerio Público, que transmite todos los viernes una emisora del Estado. Su opinión es que "(estas) conductas encajan perfectamente en el delito de rebelión civil", que la ley venezolana castiga con penas de 12 a 24 años de cárcel.»

El diario español saca de contexto las declaraciones ya que no cuenta en ningún momento que Luisa Ortega se está refiriendo a los hechos violentos que la oposición provocó al romper la barrera de seguridad mientras marchaba por las calles de Caracas en una manifestación con recorrido legalizado por autoridades bolivarianas contra la Ley Orgánica de Educación, que entre otras cosas garantiza la gratuidad de ésta en todos los niveles académicos y la laicidad en la educación.

Los manifestantes opositores rompieron la valla de seguridad que marcaba el fin del recorrido legalizado y lanzaron botellas y piedras a la Policía Metropolitana.

Las declaraciones de la Fiscal General fueron “Anuncio que el Ministerio Público no va a permitir que esto continúe. Quienes alteren la tranquilidad y la paz pública para producir inestabilidad de las instituciones, desestabilizar el Gobierno, que atenten contra el sistema democrático, vamos a solicitarle su enjuiciamiento, incluso, no sólo de los autores materiales, sino también de los intelectuales.” Refiriéndose a quienes protagonizaron los hechos violentos en la manifestación contra la LOE el pasado 22 de agosto.

Entre las declaraciones de la Fiscal General es imposible encontrar alguna que se refiera a que no se van a poder manifestar quienes opinen contrariamente al Gobierno Bolivariano sino que no se permitirán actos violentos, “yo quisiera que aquellas personas que se alzan en actitud hostil contra el gobierno legítimamente constituido, sepan cuáles son las consecuencias.”

El País ha llegado al extremo de defender expresiones violentas con tal de atacar a quien considera su enemigo. En ningún momento se ha dicho que los contrarios al gobierno serán procesados, sino quienes cometan actos violentos.

El País apoya que se expresen las opiniones mediante la violencia en Venezuela a juzgar por sus informaciones. El periódico denuncia que ya hay once personas “entre rejas” arbitrariamente: “según el criterio” de Luis Ortega. Para el rotativo español no importa que se salieran violentamente del recorrido legalizado y atacasen a la Policía Metropolitana, si son contrarios al Gobierno que preside Chávez deberían estar por encima de la ley.

El diario nombra a Antonio Ledezma, alcalde de la Alcaldía Mayor de Caracas, pero sólo para hacer constancia de que los detenidos tienen de la condición de opositores y por tanto reforzar la idea de que son perseguidos políticos. Por desgracia a El País se le olvidó mencionar que casi 6.000 trabajadores, de un total de 11.000, han denunciado a Antonio Ledezma por despidos injustificados y que el propio Ledezma echó del Cuerpo de Bomberos de Caracas a todos los bomberos que formaban parte del Frente Bolivariano de Bomberos en un acto de caza de brujas contra los que opinan diferente a su administración.

Al no existir una ley, ni su proyecto en la cámara legislativa, que niegue el derecho de manifestación a los contrarios al Gobierno de Venezuela, no se puede determinar que “Protestar en Venezuela será delito”. Mucho menos confirmar que “la fiscalía procesará a los ciudadanos que se manifiesten contra el Gobierno” cuando la Fiscal General de Venezuela no ha declarado nada parecido.

La vocación manipuladora de El País no termina ahí. En la misma noticia arremete de nuevo contra la Fiscal General, “Luisa Ortega también propuso al Parlamento que aprobara una polémica "ley contra delitos mediáticos" para castigar a los medios de comunicación que difundieran informaciones que "incitaran al odio" o generasen "zozobra" entre la población.”

Según declaró el diputado Carlos Escarrá, “La Ley de Delitos Mediáticos nunca existió, sólo fue una invención de los medios de comunicación privados a partir de la propuesta presentada a la Asamblea Nacional (AN) por la fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz.” El País intenta crear una imagen de censora de Luisa Ortega achacándole iniciativas que el propio periódico se inventa, ya que esa ley, según los propios integrantes del poder legislativo no existe.

Siguiendo la línea editorial de defender hasta a los delincuentes si están en contra del Gobierno Bolivariano de Venezuela, El País informa que “desde 2007, al menos 300 estudiantes han sido detenidos por participar en las manifestaciones contra el cierre del canal privado Radio Caracas Televisión y contra la reforma constitucional propuesta por Chávez para establecer su reelección indefinida; desde entonces, 256 de ellos deben presentarse ante un juez de forma periódica y tienen prohibido salir del país.”

No se sabe a qué cierre se refiere el periódico ya que el mencionado RCTV sigue emitiendo con normalidad. Los estudiantes a quienes hace referencia El País quemaron el Parque del Ávila, un parque natural protegido y dieron varias palizas a estudiantes que sí apoyan al Gobierno del presidente Chávez, entre otras acciones vandálicas.

Una vez más el periódico El País confirma su apoyo a la violencia como forma de expresión, siempre y cuando esté dirigida a un gobierno que no represente los intereses de las compañías que conforman su grupo empresarial.

http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article9721#forum5851