miércoles, 10 de marzo de 2010

Garzón y figura, hasta la sepultura. Por Isaac Rosa, Hoy en Público



“Hay una ofensiva muy bestia contra el juez Garzón. En su trayectoria tiene luces y sombras, pero es víctima de la derecha judicial.” -Joan Ridao, portavoz de ERC en el Congreso-



Durante años me he resistido a creerlo, pero ahora no tengo ninguna duda: Garzón ganará el Premio Nobel de la Paz. Este mismo año, sin falta. Aparte de que el nivel de exigencia del galardón haya bajado mucho, su candidatura lo tiene todo a favor. Y la campaña se la están haciendo sus forofos pero también sus detractores, que parecen confabulados en prestigiarlo más todavía.

Si había dudas sobre Garzón, si su buena imagen internacional de perseguidor de genocidas se veía ensombrecida en España por muchas otras actuaciones controvertidas, hoy la acción conjunta de sus enemigos judiciales, políticos y mediáticos ha conseguido que las sombras sucumban ante su luz cegadora. Así, ahora resulta que Garzón significa democracia, justicia, derechos humanos, amor y sonrisas; mientras que quienes le critican o encausan judicialmente son la caverna, el franquismo, los corruptos y los genocidas, todos juntos brindando con champán.

A este simplismo han contribuido más sus detractores que sus fieles. Es difícil meter en un mismo taxi a la Falange, los ultras de Manos Limpias, don Vito Correa y unos cuantos jueces escocidos, pero lo han hecho, y la foto de grupo es la mejor pegatina para la campaña a favor del Nobel.

Y a todo esto, ¿alguien sabe por qué va a caer Garzón? Pues depende a quién preguntes. Unos dicen que por remover el franquismo, otros que por destapar la Gürtel, pero también por venganzas pendientes o celos de sus compañeros de profesión.

Yo sigo pensando que Garzón es un mal juez, y por debajo de sus aciertos no olvido sus sombras: la paternidad de la “teoría del entorno” en los años de Aznar, los muchos casos turbios -la causa contra Remedios García Albert, que hoy le une con el otro juez cuestionado, Eloy Velasco-, pero también las instrucciones desastrosas que han permitido que no pocos acusados se le escaparan vivos -como parece que se pueden escapar los de la Gürtel.

Garzón siempre ha hecho ruido. Su ascenso fue sonado, y su caída también está siendo estrepitosa. Genio y figura hasta el final.

http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2010/03/10/garzon-y-figura-hasta-la-sepultura/