martes, 27 de febrero de 2018

Juzgar a las víctimas dos veces


Fosa común del cementerio de Oviedo, agosto de 2017. Foto: @apces 


Juzgar a las víctimas dos veces

CTXT, 26 de febrero de 2018

En reconocimiento a la Asociación "Memoria y Libertad" y a las familias de los fusilados y fusiladas en el cementerio del Este de Madrid.

Recientemente, el Ayuntamiento de Madrid ha presentado un proyecto de memoria histórica que ha rescatado la dimensión de los fusilamientos efectuados en las tapias del cementerio de La Almudena. Un trabajo de investigación desarrollado por un equipo dirigido por el historiador de la Universidad Complutense de Madrid Fernando Hernández Holgado, ha ampliado la cifra de ejecuciones hasta 2.934 desde las 2.663, que había establecido el libro de Mirta Núñez y Antonio Rojas Friend. 

A partir de las conclusiones del estudio, el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que promoverá un Memorial para los fusilados en las tapias del cementerio del Este, como los que ya existen en un centenar de ciudades de todo el país.

La actual corporación del Ayuntamiento de Madrid, en consonancia con los sentimientos y los deseos de los familiares, ha resuelto emprender una tarea que, aunque llega muy tarde para reparar efectivamente a las víctimas y a sus familias, resulta imprescindible para recuperar la memoria de nuestros conciudadanos y conciudadanas cuya vida fue arrebatada por creer en un mundo mejor, y para adoptar en la ciudad de Madrid un marco de convivencia basado en los valores democráticos y en el respeto a los Derechos Humanos.

Los familiares de las víctimas de aquellos consejos de guerra ilegales e injustos (entre los cuales se encuentran las 13 Rosas y sus compañeros) llevan décadas demandando un lugar de memoria, donde aparezcan los nombres de sus familiares muertos y rendirles el homenaje público o personal que estimen, acabando con la “damnatio memoriae” decretada por la dictadura, que nuestra democracia no ha sabido reparar.

Recordemos que muy cerca de donde se fusiló en la posguerra a miles de antifranquistas se encuentra el monumento de homenaje a la División Azul, con banderas, altares y símbolos. Asimismo perviven, en un lugar privilegiado de la necrópolis, tumbas de miembros de la Legión Cóndor nazi, que bombardeó Madrid, cuando era una ciudad repleta de población civil y de miles de refugiados.

A la exposición de resultados de las investigaciones del profesor Hernández Holgado y su equipo, le ha seguido un amplio repertorio de insultos y descalificaciones tanto contra su investigación como contra su persona. La portada de un periódico de tirada nacional hablando de supuestos homenajes a “chequistas” (expresión recogido por el mismísimo Ministro de Justicia), o reseñar una vinculación puntual del profesor Hernández Holgado con un determinado partido político para cuestionar la imparcialidad de su trabajo, reedita la campaña de manipulaciones y calumnias que tan buen resultado dio contra el equipo de profesionales de la Cátedra Complutense de Memoria Histórica del siglo XX, consiguiendo tumbar un proyecto integral de memoria histórica que estaba elaborándose para la ciudad de Madrid.

Siempre que se habla de “chequistas” se hace referencia a una fuente documental concreta: la Causa General. Una fuente que los historiadores cogen con pinzas por su parcialidad y deficiencias, lo que hace preciso que sea necesariamente contrastada con otras más fiables. La derecha mediática viene desde hace días dando carta de naturaleza a las cifras y acusaciones de la Causa General y de las sentencias de los consejos de guerra franquistas, sustentadas invariablemente en denuncias sin posibilidad de ser rebatidas, y en la práctica sistemática de la tortura. Por el contrario, lo que el grupo del profesor Hernández Holgado ha hecho es recuperar la historia de las ejecuciones de  personas que no tuvieron la más mínima posibilidad de defensa, ni se les concedió el derecho a la presunción de inocencia.

El Partido Popular ha presentado una proposición ordinaria que se debatirá en el pleno del Ayuntamiento de Madrid del 28 de Febrero, que pretende desvirtuar las conclusiones del trabajo realizado por el equipo del profesor Hernández Holgado, y pervertir el sentido del futuro Memorial proyectado en homenaje a las víctimas del franquismo.

Los tribunales militares franquistas no eran homologables a un Estado de Derecho digno de tal nombre, ni garantizaban un juicio justo al reo, pero la propuesta del PP otorga legitimidad a las acusaciones de las sentencias franquistas, dictadas por tribunales militares ilegalmente constituidos; sin las mínimas garantías procesales; en aplicación de leyes promulgadas por un poder golpista, ilegítimo e ilegal; sin derecho efectivo a la defensa; sin derecho de apelación a una instancia jurídica superior independiente...

El argumentario del PP, sustentado en la publicística franquista hoy desautorizada por los estudios históricos, pretende relativizar u ocultar la represión ejercida por el régimen de Franco y sobredimensionar la republicana, que efectivamente existió. Con ese mismo enfoque podría cuestionarse si cada una de las víctimas producidas en la retaguardia republicana merece un lugar de recuerdo público o familiar, en función de su afinidad con el golpe del 18 de julio o con la brutal represión posterior.

El PP también propone "Que el Memorial en el camposanto municipal recuerde a todas las personas que sufrieron violencia o persecución por sus ideas, su compromiso político, sus creencias religiosas o cualquiera de sus actitudes vitales durante la Guerra Civil y la Dictadura". Entendemos que en justa reciprocidad y embargados por ese espíritu fraternal, los concejales populares exigirán a la Iglesia católica la inclusión de las víctimas del franquismo en las próximas ceremonias de beatificación masiva que periódicamente organiza la jerarquía eclesiástica.

Aunque la equidistancia y la igualación entre quienes defendieron la democracia y quienes la agredieron debería ser éticamente inaceptable por una sociedad democrática, la diferencia está, fundamentalmente, en el trato proporcionado a unas víctimas y a otras por parte del Estado español tanto en dictadura como en democracia, que ha sido con respecto a las víctimas del franquismo abrumadoramente injusto y discriminatorio.

Las víctimas, por definición injustas, que se produjeron en la retaguardia republicana durante los meses iniciales de la guerra civil, fueron beneficiarias (tanto los supervivientes como todas sus familias) de unas políticas intensivas de reparación material y simbólica que adoptaron múltiples formas. Recibieron un reconocimiento público prolongado, y todo ello desde el primer momento, a pesar de las difíciles circunstancias de la posguerra y de la guerra mundial, que por ejemplo, no impidieron la exhumación rápida y completa de todos los enterramientos de víctimas afines al nuevo régimen.

A diferencia de otros colectivos de víctimas, a favor de las cuales se ha legislado ampliamente, que han sido sobradamente reparados y cuyos derechos han sido resarcidos, sólo las víctimas del franquismo no han sido reconocidas jurídicamente por el Estado español, que les ha negado explícitamente la Verdad, la Justicia y la Reparación a pesar de las exigencias de los organismos internacionales de Derechos Humanos.

En cuestiones de Justicia y de Derechos Humanos ya no son aceptables las componendas a que nos acostumbró la Transición. Ni el Ayuntamiento de Madrid ni los grupos políticos democráticos pueden tomar decisiones políticas condicionados por campañas de amedrentamiento y de coacción.

Aquellos y aquellas que el próximo día 28 voten la moción del PP, u otras que puedan presentarse en la misma dirección, estarán juzgando y condenando de nuevo a las víctimas del franquismo. Y con las mismas garantías con que lo hacían los tribunales en los años 40.

Arturo Peinado Cano, Presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria

lunes, 19 de febrero de 2018

La portada de hoy de ABC



En su portada de hoy, el diario ABC no tiene el menor reparo en volver a calumniar a las víctimas del franquismo. Impasible el ademán, 40 años de democracia no han pasado por el periódico monárquico.

La portada de hoy de ABC da carta de naturaleza a las cifras y acusaciones de la Causa General, obtenidas invariablemente por medio de la tortura, cuando no mediante delaciones y denuncias (en muchos casos anónimas) frente a las que el incriminado no tenía la menor posibilidad de descargo.

ABC da autenticidad a las acusaciones de las sentencias franquistas dictadas por tribunales militares ilegalmente constituidos; sin las mínimas garantías procesales; en aplicación de leyes promulgadas por un poder golpista, ilegítimo e ilegal; sin derecho efectivo a la defensa; sin derecho de apelación a una instancia jurídica superior independiente. Sentencias que, eso sí, siguen siendo perfectamente legales y firmes para el Estado español, Ley de memoria histórica mediante.

ABC puede permitirse legitimar la “justicia” aberrante de la dictadura, inaceptable para los estándares mínimos de respeto a los derechos humanos e irreconciliable con un verdadero estado de derecho.

La portada de hoy de ABC es digna de la histórica línea editorial seguida desde la fundación del periódico, como las portadas que celebraron el cumpleaños de Hitler o el golpe de Pinochet.

La portada de ABC de hoy también es impunidad del franquismo.


martes, 30 de enero de 2018

Ignacio López Maroto


Últimamente se está haciendo muy popular una fotografía en la que aparecen esperando el autobús, al finalizar una manifestación del 1º de mayo en Madrid, tres personas. Josefina y Marcelino son sobradamente conocidos, pero creo de justicia que se conozca un poco al compañero que aparece sentado junto a ellos.

Se llamaba Ignacio López Maroto y falleció en 2007. Madrileño de Cuatro Caminos, en julio de 1936 se incorporó junto a su hermano, ocultando que sólo tenía 15 años, a una columna miliciana de la Juventud Socialista Unificada que se trasladó al puerto de Guadarrama para impedir el paso de los fascistas que avanzaban desde Castilla.

Posteriormente participó en algunas de las más importantes batallas de la contienda, en unidades del Ejército Popular de la República, compuestas por militantes de la JSU. El final de la guerra le sorprendió en Cartagena, donde tuvo un papel protagonista en la derrota de la sublevación casadista de la base naval. Con la última nave de la flota republicana que salió de Cartagena, se exilió a Argelia.

Tras la derrota francesa frente a la Alemania nazi fue detenido en Argel por el régimen colaboracionista de Vichy, y obligado a trabajar como esclavo en la construcción del ferrocarril del desierto (el Transahariano), en condiciones extremas. Nos ha quedado su testimonio impagable en el documental de TVE (2006) “Cautivos en la arena” (1).

Fue liberado con la conquista del norte de África por los Aliados, y tras finalizar la guerra se trasladó a Francia. Inmediatamente se puso a disposición de las direcciones en el exilio de del PCE y de las Juventudes Comunistas. Con la misión de reconstruir la dirección de esta última organización en el interior, pasó a España en 1947 y fue detenido por la policía franquista. (2)



Condenado a una larga pena, pasó por diferentes cárceles. La mayor parte del tiempo de prisión lo pasó en Burgos (desde 1949 a 1956). En 2000 cedió su colección de fotografías de la cárcel de Burgos al Archivo de la Fundación 1º de Mayo de CCOO.

Tras salir de prisión volvió a Madrid, donde empezó a trabajar de mecánico de automóviles. Se casó con su compañera Lali, y tuvo dos hijos. Al mismo tiempo se incorporó a la lucha clandestina como militante del PCE, y participó en la fundación de CCOO en Madrid.

Tras su jubilación se incorporó a la dirección de la Federación de Pensionistas de CCOO, en la que ejerció durante una docena de años como responsable de Internacional. También formó parte de la dirección de la Federación Europea de Jubilados y Personas Mayores (FERPA).

Ver más sobre dicho documental en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=31768


martes, 28 de noviembre de 2017

"La invasión de los ultracuerpos", por Javier Gallego


Javier Gallego. El Diario, 27/11/2017


La invasión de los ultracuerpos


No puede sorprendernos que haya extrema derecha en la policía porque también la hay en la justicia, la gran empresa, el ejército, la prensa, la radio y la televisión mayoritarias, las tertulias de máxima audiencia, la élite política, las cloacas del Estado y, por supuesto, el gobierno.

Después de la manada sexual, otro grupo de whatsapp nos ha descubierto a una manada de policías municipales de Madrid que, en un chat de trabajo, desean la muerte violenta de políticos y periodistas de izquierdas, fantasean con asesinar a inmigrantes y alaban a Hitler. El agente que puso los hechos en conocimiento de un juez y gracias al cual eldiario.es tuvo acceso a estas conversaciones, ha tenido que solicitar escolta y darse de baja ante los insultos y amenazas de sus compañeros.

Sin embargo, la mayoría de sindicatos policiales no han salido en su defensa por el acoso sufrido, ni mucho menos han alabado su valentía por enfrentarse y denunciar a los fascistas. Al contrario, han apoyado casi con unanimidad a los violentos. Se escandalizan más con la revelación de las conversaciones que con su contenido. Obvian que pertenecen a un foro laboral compartido por más de un centenar de agentes. Está plenamente justificada su publicación. En una democracia, no son tolerables esas actitudes en quienes portan armas y tienen el monopolio de la violencia.

Como en cualquier mafia, se protegen entre sí frente a quien delata. Lo que se deduce de ello es que no sólo tenemos a unos cuantos fachos sueltos en el cuerpo sino que hay una invasión de los ultracuerpos en la policía. Si no es cierto, no sé a qué espera el resto de municipales a salir a desmentirlo, a reprobar a los mafiosos y solidarizarse con su compañero perseguido. Por ahora se comportan como manada: mientras los lobos aúllan y salen de cacería, el rebaño calla.

No es extraño. Vivimos en un país en el que se autorizan homenajes al franquismo junto a fosas del genocidio y no se invierte un euro en la exhumación de víctimas pero hay una fundación Francisco Franco que se beneficia de exenciones fiscales. Todavía hay símbolos franquistas y manifestaciones xenófobas en las calles. Aquí se encarcela antes a activistas pacíficos que a fascistas violentos y se llama a declarar antes a un tuitero o un titiritero que a un neonazi. Aquí se expulsa ilegalmente a inmigrantes, se les recibe con cuchillas, se les dispara cuando están en el agua y se condecora a quien da la orden de hacerlo…

En un país así, no puede sorprendernos que haya extrema derecha en la policía porque también la hay en la justicia, la gran empresa, el ejército, la prensa, la radio y la televisión mayoritarias, las tertulias de máxima audiencia, la élite política, las cloacas del Estado y, por supuesto, el gobierno. La crisis catalana ha sido sólo la excusa que necesitaba la manada ultra para salir de su madriguera. Pero nunca se ha ido. A España le huele el sobaco a franquismo.


"Señales del horror", por Cristina Fallaràs


“Hay una frase que se repite siempre en los peores terrores perpetrados por seres humanos: ¿Cómo no lo habíamos visto venir?”.


22 noviembre 2017
CRISTINA FALLARÁS
redaccion@lamarea.com


En la noche del 20 al 21 de noviembre, hace un par de días, centenares de franquistas, fascistas, sacaron su basura, su ser basura, a la calle. En Madrid, con antorchas, recorrieron la M30 –lloré con este vídeo– cantando himnos de espanto, llenos de su odio conservado en grasa, portando banderas negras con el yugo y las flechas, con el águila, honrando el horror, el dolor y el asesinato.

Más o menos al mismo tiempo nos enteramos de un chat donde varios policías deseaban la muerte de la alcaldesa Carmena y otros representantes públicos alababan a Hitler y deseaban que las chimeneas de los hornos crematorios del Holocausto volvieran a echar humo, donde describían cómo matar a inmigrantes clavándoles balas en el cráneo a martillazos. Y varias agrupaciones de policías los apoyan.

En estos mismos días se juzga la violación de una muchacha de 18 años a zarpas de cinco energúmenos, uno de ellos perteneciente al Ejército y otro a la Guardia Civil. Y medios de comunicación se cuestionan la “participación” de la víctima.

Es solo un repaso sucinto del espanto que empieza a ocupar los medios de comunicación, nuestras calles y nuestras vidas. Un repaso tomado al vuelo.

Si no somos conscientes de que esto no son “casos aislados”, sino los primeros síntomas de comportamientos que empiezan a cundir en nuestra sociedad, cuando los tengamos encima, cuando nos avasallen, será demasiado tarde. Recuerdo a los líderes de Podemos, Zaragoza en Común, PNV, ERC, etc. cercados por mostrencos de ultraderecha, sin auxilio policial; recuerdo el acoso a la familia de Mónica Oltra, bajo su casa; recuerdo demasiados episodios sucedidos últimamente sembrados de aguiluchos, de banderas, de violencia y odio contra la diferencia, contra el bien, contra la construcción de un diálogo sensato y el ejercicio de esta pequeña, defectuosa forma de civilización a la que nos aferramos.

¿Estamos ciegos o somos idiotas?

Hay una frase que se repite siempre en las peores masacres, los peores terrores perpetrados por seres humanos: “¿Cómo no lo habíamos visto venir?”. Es la frase de los ciegos, de los que son ciegos porque se tapan los ojos. De los mudos, de los que son mudos porque se tapan la boca.

Yo sí lo veo venir.

https://www.lamarea.com/2017/11/22/senales-del-horror/

miércoles, 8 de noviembre de 2017

"Dan Miedo" por Rosa María Artal


Dan miedo

La sociedad del “a por ellos”, de los insultos, del embestir y no razonar. La que ha descubierto en sus vísceras un fondo de violencia y xenofobia. Los medios y los políticos con una campaña visceral plagada de intereses más prosaicos. Dan miedo
Hay una ciudadanía, seguramente más numerosa y más positiva para el conjunto pero se retrae. No completamente consciente del peligro que nos acecha a todos

Rosa María Artal. El diario, 03/11/2017 -

La imagen de furgones de la Guardia Civil, de noche, conduciendo a la cárcel a miembros de un Gobierno elegido democráticamente dio la perfecta dimensión de dónde nos encontramos. Sin juicio y sin condena, solamente por la acusación, y decretando prisión incondicional sin fianza. No por esperada, fue menos impactante. Hubo oportunidad de soluciones menos drásticas, pero se optó por la confrontación. Enseguida -y porque el periodismo funciona, la justicia tiene unas normas, y hay ciudadanos responsables-, nos enteramos de preocupantes entresijos. Quienes se molesten en buscarlos, porque los medios oficiales en general han operado en dirección contraria. Apostando por la Cruzada y ocultando información. Dura contienda por la verdad, de temibles consecuencias que ya vamos viendo.

Fue el (reprobado) fiscal general del Estado, José Manuel Maza, quién nos mostró en toda su crudeza en qué manos estamos en sus respuestas a Hora 25 de la Cadena SER. El vengativo “Más dura será la caída”, con el que tituló el archivo de la querella contra los independentistas, era la tónica mental de Maza, no un desliz. Así que fue desgranando que “bastante paciencia ha tenido el Estado de derecho”. Paciencias, en la justicia. O usó criterios morales como medio de decidir algún alivio de condena: “A lo mejor alguna cosa hubiera cambiado”.

Lo más demoledor, sin embargo, fue esta afirmación: “Los que han criticado que planteemos la rebelión deben recordar que una querella no es un escrito de acusación. No se hila tan fino. Incluye todos los posibles delitos. No afirmamos que haya rebelión sino que es posible”. Es decir, se echa a la bolsa todo lo que quepa y luego el juez decide. En armoniosa coincidencia con Maza, la de la Audiencia Nacional Carmen Lamela. No así el titular del Supremo. Todo esto y más lo analiza Íñigo Sáenz de Ugarte en este imprescindible artículo.  “Lamela les está diciendo a los imputados: vais a pagar por lo que habéis hecho y por el viaje de Puigdemont a Bruselas”, escribe el subdirector de eldiario.es sobre la postura de la jueza. Venganza, por justicia.

Que se trata de un “ Derecho Penal de autor”, como lo define Ignacio Escolar, se evidencia en varios datos más.  Se ha vulnerado “el derecho al juez natural”, recogido en la Declaración de los Derechos Humanos y también en nuestra Constitución. “Es el derecho de cualquier acusado a que le juzgue el juez que le toque por ley, no el que le convenga al Gobierno o al fiscal”, explica el director de eldiario.es.  Y todavía se han detectado más irregularidades.

Frente a hechos que deberían ser del dominio público y sin contaminar con la presunta obligación de decir “algo malo del otro”, nos encontramos con una auténtica campaña visceral, no exenta de elementos más prosaicos e inconfesables como los beneficios de poder y económicos. Marhuenda, tiznada voz del PP, condena, sin juicio, en La Razón: “Prisión por rebelión”. Precisamente por la cuestionada acusación de rebelión que Maza metió en el saco con calzador, por más que se llenen de ella los medios. Se creía que la jueza no lo incluiría en la petición de búsqueda y captura para Puigdemont y sus cuatro consejeros que se encuentran fuera de España, pero finalmente ha optado por pedir para ellos todo el paquete que manejan. Rebelión, sedición, malversación de fondos públicos, todo.

La ofensiva viene de la tecla y de la pluma, de las voces y los gestos. De la más absoluta y rotunda intransigencia. Portadas como las de ABC, aunque ya indistinguibles de las restantes en papel, con esa levadura ultraderechista que les comentaba se les ha colado en el suflé a los españolistas. Un importante número de notables arenga a las masas decididas a ser muchedumbre o plaga justiciera. Sin que quepa otorgarles el mínimo atenuante dado que cada cual es dueño de sus actos. Dan miedo. Seres nacidos humanos acudiendo a insultar a estaciones de tren y aeropuertos a políticos llamados a declarar. Televisiones marcando la cuenta atrás de las comparecencias en un cronometro real expuesto en recuadro, que en definitiva marca los ingresos por audiencia exaltada. Aterra tanta sinrazón, tal inmadurez. Cómo se está imponiendo la ignorancia bruta. Linchamientos que no se depararon a delincuentes de peso, atracadores de lo público. Linchamientos virtuales, de momento.  Da pavor.

Aparecen de buena mañana en radios y televisiones como si hubieran sido motivados por el oficial de tropa para la batalla. Ofreciendo las edificantes declaraciones de políticos en campaña: mano dura y cargo, cargo y yo no fui, estoy por encima del bien y del mal y me lo permiten. No es difícil tampoco imaginar, a tenor de lo que publican, las salas de terapia de algunas redacciones distribuyendo el alivio a las obsesiones compulsivas.  Titulares y artículos delirantes. ¿Pueden imaginar al jefe de opinión de un diario que fue esencial insultando al colaborador londinense de prestigio al que censuró y expulsó? Está pasando.

La sociedad, los medios… y los políticos. Estamos llegando a niveles de desfachatez tan insultantes para la inteligencia como quejarse del ingreso en prisión de miembros del Govern depuesto, tras haber impulsado esa medida. Algunas personas muy sesudas y adultas todavía no entienden al parecer que los actos acarrean consecuencias. Pero ahí siguen, contribuyendo a la causa.

El partido conservador PPCs, bicéfalo ya, opera al unísono con García Albiol y Arrimadas, en el ala ultraderecha, ofreciendo a la implacable líder de Ciudadanos en Catalunya la presidencia de la Generalitat en un hipotético futuro de triunfos soñados. Con el PSOE y el PSC, e Iceta deslizándose por el alambre, un político valioso al que esta sin razón está quemando. Gumersindo Lafuente nos contaba los problemas de esa operación que ya fue ensayada para sofocar el nacionalismo vasco.  La inyección al independentismo que se está dando podría desbaratarles la jugada. Albiol ya ha aportado la solución: " Si ganan, otro 155". Esto se está sustentando. Y crecen los rumores sobre ilegalizacion de partidos que ya anticipara Pablo Casado.

Dan miedo. Cuantos se dedican a perturbar la convivencia que cabe esperar en un estado democrático. Y es un bloque decisivo. Soy de quienes creen que Rajoy no es Erdogan y España no es Turquía porque no ha pasado el tiempo suficiente. El líder turco también comenzó más pausado. Las leyes mordaza, el nombramiento de tribunales muy precisos, el mantener en puestos decisivos a profesionales con tan poco crédito como Maza o Catalá y el resto de los reprobados, evidencia inclinaciones peligrosas. Y algunas se están confirmando.

Partidos y políticos que apoyan sin pudor este tinglado son altamente responsables de cuanto ocurre. Sí, el Govern depuesto cometió errores, todo pudo ser diferente y la mayoría la pifió, pero eso no justifica el alarmante retroceso en derechos y libertades que lleva camino de instalarse. Algunos jamás podrán reconducir la imagen que se han forjado. El problema es hasta dónde piensan llegar.

E igual y en nivel similar cabe situar a los medios embarcados en la misma operación de conveniencias. El Banco de España anuncia cataclismos económicos, dicen. Por el procés. La violencia de las cargas policiales que dieron la vuelta al mundo, la intervención de la autonomía catalana y el encarcelamiento de sus miembros electos no debe influir. Raro, si eran las “soluciones”.  Por no hablar del fomento de la huida de las empresas que, en efecto, va a afectar a toda España. Pero son así de inconscientes.

Y la sociedad como elemento esencial. Apoyando castigos impropios del siglo XXI por acciones políticas, mientras amparan la involución democrática, la corrupción y los recortes para su vida y la de sus hijos. La sociedad del “a por ellos”, de los insultos, del embestir y no razonar. La que ha descubierto en sus vísceras un fondo de violencia y xenofobia. Hay una ciudadanía, seguramente más numerosa y más positiva para el conjunto pero se retrae. No completamente consciente del peligro que nos acecha a todos.

 Tiene una cierta lógica, humana. Los agitadores y maniobreros dan miedo. Porque es lo que buscan. No solo miedo, preocupación, tristeza,  desconfianza, espanto… vergüenza. Nos levantamos y nos acostamos con esa losa, cuando sabemos que hay gente que sigue luchando por futuros más limpios y razonables. La pugna existe pero no es la que más se ve, y no deja de crecer. Copan el escenario. Y dan miedo, angustia, desaliento. Y, por encima de todo, francamente, dan asco.

http://www.eldiario.es/zonacritica/Dan-miedo_6_704189594.html

Manifiesto del Comité Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado. 7 de Noviembre de 1917


¡A los ciudadanos de Rusia!

25 de octubre [7 de noviembre] de 1917, 10 de la mañana

El Gobierno Provisional ha sido depuesto. El Poder del Estado ha pasado a manos del Comité Militar Revolucionario, que es un órgano del Sóviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado y se encuentra al frente del proletariado y de la guarnición de la capital.

Los objetivos por los que ha luchado el pueblo —la propuesta inmediata de una paz democrática, la supresión de la propiedad agraria de los terratenientes, el control obrero de la producción y la constitución de un Gobierno Soviético— están asegurados.

¡Viva la revolución de los obreros, soldados y campesinos!