
Hoy, 11 de septiembre, se cumplen 70 años del asesinato de mi abuelo por un pelotón de fusilamiento franquista.
La sentencia por la que se le condenó a muerte, acusado del delito de "adhesión a la rebelión" (a él y a sus compañeros, defensores del legítimo Gobierno democrático de España) sigue siendo, hoy 11 de septiembre de 2010, completamente legal y firme, Ley de Memoria Histórica mediante.
Así sucede con todas los actos represivos del franquismo, recogidos en sentencias emitidas a partir de los iniciales Bandos de Guerra (1936), de la Ley de Responsabilidades Políticas (1939), la de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940), la de vagos y maleantes, la de Orden Público (1959), de Represión delitos de bandidaje y terrorismo (1947), el Código Militar de 1945 y el Penal de 1944... (1)
Además, en el cementerio donde está enterrado junto con casi otros 400 compañeros y camaradas, no hay una fosa común sino dos, separadas por unos 50 metros: en una arrojaban a los que en el último momento aceptaban ser confesados por el cura allí presente; en la otra echaban a los irreductibles.
En este país lastrado por pactos de silencio y de impunidad, que tiene a docenas de miles de sus mejores hijos arrojados en fosas comunes y mira hacia otro lado, que se niega a hacer diferencias entre víctimas y victimarios: sin Justicia (real, efectiva, completa) no hay reconciliación que valga.
No olvidamos, no perdonamos.
Verdad, Justicia y Reparación.
(1) CARRILLO, MARC "El marco legal de la represión de la dictadura franquista durante el periodo 1939-1959", en El Derecho a la Memoria, Felipe Gómez Isa (Dir.) Bilbao 2006
JIMÉNEZ VILLAREJO, CARLOS "La destrucción del orden republicano (apuntes jurídicos)", en Generaciones y Memoria de la represión franquista: un balance de los movimientos por la memoria, .Hispania Nova, 2007. Sergio Gálvez (Coord.)
http://hispanianova.rediris.es/7/dossier/07d007.pdf